viernes, 27 de junio de 2008

El álbum de fotos.

Recuerdos, pensamientos escondidos tras una imagen, sonrisas plasmadas para el resto de la historia.
Miles de momentos guardados en un libro, un álbum de fotos que, al abrirlo, muestra los secretos más bien guardados. Secretos que tan sólo sus protagonistas conocen.
Ella lo abrió, con la intención de recordar su niñez. Emociones que surgen en lágrimas desbocadas sobre un dulce rostro, un rostro que, a pesar del tiempo, no era tan diferente a la escena que ahora observaba: una niña de 9 años, con su vestidito rojo y sus zapatitos a juego, que sostenía un osito de peluche entre las manos, orgullosa de su nueva adquisición, su regalo de cumpleaños.
Entonces recordó una musiquita de su antiguo joyero, un minibaúl donde guardaba sus tesoros, un olor... el de las flores de jazmín que florecían a mediados agosto, siempre coincidían con aquella fecha, la de su nacimiento.
Y es que el paso del tiempo no lo borra todo, deja huella, en una parte o en otra, una huella imborrable, que permanece grabada en las vidas de las personas.
Tantas fotografías, tantas personas que cobran vida en ellas, tantos recuerdos transportados desde el pasado...
tantas cosas que no se han olvidado.

3 Comments:

Juanito! said...

Vaya gracias! Es lo que sentá en ese momento... |-)

Me ha encantado tambien tu escrito!

Me pasaré muy a menudo :)

Un beso!

Juanito! said...

Otra vez soy yo! jajaja

He leido tus otras entradas y me han encantado...

Enserio! Eres una crack :)

Un abrazo!

Bohemia said...

Este relato en especial es muy bonito, marta ~o.o~
Me evoca una sensación triste, pero a la vez... cálida, ñoña.

^^